En su accionar como propulsor del deporte, Mícalo Bermúdez señala que su intención es la de llevar un entretenimiento sano a Santiago. Según cuenta, la pasión le nació porque su familia es amante del deporte y particularmente se considera ser seguidor de todos los deportes aficionados y profesionales. Añade le llena de orgullo cualquier aporte que hace a la comunidad y la ciudad a través del deporte.

“Para mí la mayor satisfacción es ver que nuestros proyectos deportivos son exitosos en la medida que el público y la juventud los respalda, que la ciudad encuentre en ello un modo de entretenimiento, una recreación sana, y sobre todo una difusión del pueblo de Santiago que tanto necesita de tener actividades que promuevan la idiosincrasia y el regionalismo que caracteriza a los cibaeños”, aclaró.

Destaca que el éxito del reciente campeonato lo anhelaba con muchas fuerzas “Cuando celebramos el triunfo de la reciente corona, mi mayor regocijo fue ver la Gran Arena del Cibao rompiendo de nuevo récords históricos de asistencia, un asunto que casi se convirtió en un desborde incontrolable por la cantidad de público, los ratings de televisión, los contactos de las personal en redes sociales, el respaldo de la prensa, y con una indeterminada cantidad de espectadores en las afueras de la arena viendo el juego por pantalla gigante, nos da doble satisfacción; primero, obviamente, por haber ganado la corona y segundo, por recibir el mensaje de que nuestro esfuerzo está siendo valorado por mucha gente que necesita y demanda de entretenimiento sano en favor de la comunidad que vivimos”.